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lunes, 18 de julio de 2016

De motorista gordito a ciclista esbelto, un viaje a la salud en 12 meses

Leí hace 3 años esta historia de Samuel, publicada originalmente en Londoncyclist. A menudo la recuerdo, a veces cuando oigo de una carrera "deportiva" de motos o coches, o cuando alguien me comenta acerca de su dificultad para perder peso. Desde que voy en bici al trabajo sé que la movilidad activa como estilo de vida saludable es algo muy real: ¡no puedo dejar de almorzar para no perder demasiado peso!. Por ello me pareció interesante traducir y compartir esta historia de superación de Sam.
Traducido para Madricicleta por Jorge, con permiso de Londoncyclist. 



Soy Sam, y estaba gordo. Lo cierto es que más que gordito, era muy muy obeso. Y ahora que me he librado de eso te voy a contar la historia de cómo dejé de tener sobrepeso para transformarme en una máquina de ir en bici (y correr), atlético y delgado.

Ya porque estés quitándote esos kilos de más de varias Navidades pasadas o porque quieras hacer un cambio serio en tu vida, sigue leyendo y te contaré cómo lo conseguí.

De 125 kilos a 70 kilos

En 2011, me citaron, como cada año, a una revisión médica en la entonces mi empresa. La realidad con la que me confrontaron no fue muy halagüeña. 34 años, 125 Kg y las palabras "un entierro que se acercaba" resonando en mi cabeza.

Tenía dos niños pequeños, una carrera profesional aceptable y el deseo de celebrar tantos cumpleaños como fuera posible. Aquello fue el revulsivo que me puso en acción.

He hecho muchas dietas durante muchos años, si me dices una seguro que la he probado y no me ha funcionado. Perdía peso a corto plazo, pero pronto lo recuperaba con creces. Pero esta vez algo había cambiado. Supe que lo que estaba persiguiendo no era una dieta de moda o un batido anunciado por algún actor famoso para sustituir la comida. No, lo que necesitaba era un cambio de vida completo y radical.

La Fórmula Secreta

Aquel cambio vino por dos frentes. El primero y más importante fue la comida. No fue hacer dieta sino el hacer una alimentación equilibrada. Baja en comidas procesadas y alta en verduras y fruta,  en realidad, muchas cosas obvias.

El segundo asalto fue el del ejercicio. Es evidente que con 125 kilos tienes que ir con cuidado con lo que haces. El riesgo a hacerte daño -o algo peor- siempre está presente, así que empecé con pequeños pasos, ¡literalmente!. Empecé caminando una hora o así cada día a un ritmo razonable. También volví a mi bicicleta, comprada años atrás en un ataque fallido de salubridad. Al principio no iba lejos, 4 o 5 kilómetros era a lo que llegaba y acababa con las piernas como gelatina. Era frustrante y en ocasiones embarazoso, pero me mantuve firme.

De 125 kilos a 40 Kilómetros

El peso empezó a bajar rápida y tranquilizadoramente, y el ejercicio se volvió más fácil cada día. Como al mes o así de empezar mi nuevo estilo de vida empecé a correr, la primera vez conseguí correr series de 30 segundos intercaladas con un buen rato de caminar

Seguí el exitoso programa Del sofá a trotar 5Km, hábilmente implementada por la aplicación Get Running de iPhone, (también las hay para Android, como esta otra) y fui alargando las carreras y caminando cada vez menos hasta que, tras 7 semanas, corrí 20 minutos sin caminar.

Pronto estuve corriendo 5 kilómetros, luego 10. Poco después completé mi primera media maratón en 2:07 en mi ciudad natal. Decir que me emocioné al llegar sería minimizarlo enormemente. Ese momento, un día gris y lluvioso de septiembre, realmente creí que podía conseguir cualquier cosa. Desde entonces he corrido 6 más medias maratones y también corrí una maratón en 2012, así que casi de 125 kilos a una maratón en un año.

Crece una obsesión ciclista

Pero, mi verdadera obsesión es ahora la bici. Me considero un ciclista que hace running más que un corredor que hace bici. Estoy totalmente entregado a la bici y todo entorno a la bici me entusiasma -desde el camino al trabajo, a una pedalada de fin de semana, a una competición deportiva de larga distancia, a ir de cicloturismo, las carreras-, todo.

Estoy seguro que la mayoría de los ciclistas se verán reflejados, pero lo que más me entusiasma es la variedad de bicis y accesorios disponibles. Dicen que para un ciclista el número correcto de bicis a tener es n+1 donde n es el número que actualmente tienes.

Mi n actual es 5:

  • Una bici de carbono de carretera
  • Una bici de carretera de aluminio de invierno
  • Una bici urbana de acero
  • Una mountain Bike
  • Una plegable

El próximo reto: Desde John O’Groats hasta Lands End

En junio participaré en la carrera Deloitte a través del Reino Unido -¡una carrera de 1.500 Km en 9 días con una media de subida de 1.200 metros cada día! Para prepararme para ello, además de mi trayecto diario al trabajo estoy haciendo unos 240 Km semanales en bici en aumento a medida que se acerca el evento.

Ah, por cierto, en el momento de escribir esto peso 72,5 Kg, lo cual me supone haber perdido 52 Kg. Me gustaría perder aún un poco más, al fin y al cabo ¡cuanto menos pese menos peso tendré que subir en la carrera de junio!



¿Tienes una história que contar? ¡Compártela con el mundo!. Escribe el texto con las fotos y envíanoslo.

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